Incorporé el TAG Heuer Carrera Calibre 5 (Ref. WV211B.BA0787) a mi colección en 2019. Desde entonces, lo he llevado durante distintas etapas de mi vida cotidiana, en viajes y en el trabajo.
Esta reseña no estará llena de entusiasmo desmedido ni de afirmaciones exageradas sobre la perfección relojera. Es una mirada honesta y personal a lo que realmente supone tener este Carrera. Si estás pensando en comprar uno en el mercado de segunda mano, esta reseña es para ti. Y sí, sin duda tenemos que hablar de Origen.
Si tienes poco tiempo, estos son los puntos a favor y en contra
Lo mejor:
Dimensiones atemporales: la caja de 39 mm es extremadamente cómoda de llevar y versátil, con un diseño que no queda anticuado cuando cambian las tendencias.
Calidad de construcción excepcional: está muy por encima de lo que su precio sugiere, con aristas nítidas en la caja, alternancia de acero pulido y cepillado, doble cristal de zafiro y un brazalete magníficamente acabado.
Pedigrí cinematográfico: aunque no debería ser el único motivo para comprar un reloj, la conexión con Origen añade una historia muy disfrutable a la pieza.
Movimiento fiable: el Calibre 5 es un movimiento robusto y muy conocido cuyo mantenimiento nunca será difícil ni desorbitadamente caro.
Lo peor:
Hermeticidad: los 50 metros y la corona a presión limitan este reloj a actividades en tierra firme.
Ancho entre asas: los 19 mm hacen que encontrar correas de terceros resulte algo incómodo.
Ausencia de ajuste en el cierre: lograr el ajuste perfecto del brazalete depende exclusivamente de añadir o retirar medios eslabones.
Luminiscencia: solo está presente en las agujas de horas y minutos; por eso, el reloj obtiene un 8 sobre 10 en la categoría «Legibilidad de la esfera y luminosidad».
La conexión con Origen: una elección con los pies en la tierra
Los relojes de las películas suelen elegirse por algún motivo. A veces es una colocación de producto pagada que se siente forzada; otras, el departamento de atrezo selecciona un reloj que refleja perfectamente la psicología del personaje.
Si te gusta la obra maestra de ciencia ficción Origen, dirigida por Christopher Nolan en 2010, quizá ya sepas que su protagonista, Dom Cobb, interpretado por Leonardo DiCaprio, lleva un TAG Heuer Carrera Calibre 5. En concreto, el WV211B.BA0787.
En una película obsesionada con el tiempo, la realidad y los tótems empleados para distinguir la vigilia del mundo de los sueños, el reloj de Cobb desempeña un papel sutil pero temático. DiCaprio era embajador de TAG Heuer entonces, lo que explica la presencia de la marca, pero la elección de este modelo encajaba increíblemente bien con el personaje. Cobb es un profesional pragmático, de vestir impecable, que trabaja en entornos donde hay mucho en juego. No lleva un cronógrafo llamativo ni un reloj de buceo enorme, sino un automático sencillo de tres agujas y 39 mm.
En las fotos siguientes verás con qué naturalidad se integra este diseño en prácticamente cualquier escena y atuendo de Origen.
Diseño y estética: la caja de 39 mm
Una de las ventajas más importantes del WV211B.BA0787 es su tamaño. Con 39 mm de diámetro, se sitúa en lo que muchos aficionados consideran el punto ideal. Durante la última década, las tendencias relojeras han oscilado enormemente, desde cajas sobredimensionadas de 45 mm hasta medidas más tradicionales de inspiración vintage. Una caja de 39 mm es prácticamente inmune a estas modas: resultaba apropiada hace cincuenta años, lo parece hoy y seguirá pareciéndolo en el futuro.
La caja es de acero inoxidable pulido. Las asas presentan una ligera faceta angular, un sello del lenguaje de diseño Carrera establecido por Jack Heuer en los años 60. El bisel es fijo, liso y muy pulido, lo que eleva el reloj por encima de una pieza estrictamente deportiva y permite llevarlo sin problemas con ropa formal.
Conviene señalar que las superficies pulidas tienden a acumular arañazos finos con el tiempo. Después de siete años conmigo, mi caja muestra las inevitables señales de uso. Sin embargo, estos pequeños microarañazos, que los coleccionistas suelen llamar «carácter», no perjudican la estética general, aunque debes tenerlos presentes si esperas conservar tus relojes impolutos.
La esfera
A primera vista y en interiores, la esfera negra intensa parece muy seria: limpia, minimalista y magníficamente legible. El inconveniente es que solo hay material luminiscente en las agujas de horas y minutos, por lo que el reloj obtiene un 8 sobre 10 en la categoría «Legibilidad de la esfera y luminosidad». Pero en cuanto sales al exterior, se transforma por completo.
Como los índices de bastón de acero están minuciosamente pulidos y tienen facetas muy marcadas, actúan como pequeños prismas. Cuando reciben luz solar directa, esta rebota en sus bordes inclinados y crea un destello deslumbrante, parecido al de una estrella. Frente al fondo negro tinta de la esfera, este juego de luz de alto contraste resulta tremendamente llamativo.
Es precisamente este detalle el que convierte el reloj, antes clásico y discreto, en algo dinámico y vivo sobre la muñeca. La forma en que una esfera interactúa con la luz suele separar un buen diseño de uno verdaderamente excepcional.
El cristal de zafiro
La esfera está protegida por un cristal de zafiro resistente a los arañazos. Siete años después, el cristal de mi unidad continúa absolutamente impecable. Cabe destacar que no lleva tratamiento antirreflejos en el exterior. Aunque sobre el papel podría parecer una desventaja, la ligera curvatura del zafiro lo convierte en un recurso estético. En vez de apagar la esfera, el cristal redondeado capta la luz ambiente en ángulos concretos y genera reflejos dinámicos magníficos que dan vida al negro intenso cuando mueves la muñeca.
El brazalete
El reloj se entrega con un brazalete de acero inoxidable cuyos eslabones exteriores y centrales tienen acabado cepillado y quedan separados con elegancia por dos finos detalles muy pulidos. Se sujeta a la muñeca mediante un cierre desplegable con dos pulsadores. El cierre transmite seguridad y encaja con un convincente chasquido mecánico.
Si tuviera que criticar algo del brazalete sería la ausencia de microajuste en el cierre. Nuestras muñecas se dilatan y contraen ligeramente durante el día en función de la temperatura y la hidratación. Muchos relojes modernos incorporan mecanismos de ajuste rápido en el cierre para compensarlo; el WV211B.BA0787 depende de medios eslabones. No obstante, una vez encontrado el ajuste perfecto, este brazalete me gusta de verdad porque resulta excepcionalmente cómodo durante todo el día.
Las peculiaridades del ancho entre asas
El ancho entre asas de este Carrera concreto es de 19 mm. Desde el punto de vista del diseño, la proporción de 19 mm queda excelente con la caja de 39 mm. Sin embargo, para el propietario puede resultar algo frustrante. La gran mayoría de correas de cuero, lona y caucho de terceros se fabrican en 18 o 20 mm. Si cambias a menudo la correa para modificar el aspecto del reloj, encontrarás opciones algo más limitadas, aunque los fabricantes de correas a medida pueden adaptarse con facilidad.
Movimiento: TAG Heuer Calibre 5
Al dar la vuelta al reloj aparece un fondo visto con cristal de zafiro que permite observar claramente el movimiento. El motor que impulsa este reloj es el TAG Heuer Calibre 5.
Para ser transparente en esta reseña, es importante aclarar qué es el Calibre 5. No se trata de un movimiento de manufactura creado desde cero por TAG Heuer, sino de un automático basado en la veterana arquitectura ETA 2824-2 o Sellita SW200-1. TAG Heuer emplea ambas indistintamente en el Calibre 5, según el año de producción.
Algunos puristas pueden ver como algo negativo que no sea un movimiento de manufactura, pero yo lo considero una ventaja práctica evidente.
El ETA 2824/Sellita SW200 es posiblemente el movimiento todoterreno más probado, contrastado y fiable de la industria relojera suiza. Ofrece 38 horas de reserva de marcha y funciona a 28.800 alternancias por hora (4 Hz), lo que da al segundero un avance muy suave y continuo sobre la esfera. Yo suelo llamarlo 8 pasos por segundo, porque así resulta mucho más fácil visualizar la fluidez durante un solo segundo; un Seiko 5, por ejemplo, funciona a 6 pasos por segundo y no es tan fluido.
Este movimiento es tan común que prácticamente cualquier relojero competente del mundo puede revisarlo. No estás obligado a enviarlo al fabricante y esperar meses por una reparación exclusiva. No cuenta con certificación de cronómetro COSC, pero desde 2019 mi Calibre 5 ha mantenido la hora con mucha fiabilidad. Suele adelantar unos +8 segundos al día y, medido en un cronocomparador en distintas posiciones, oscila entre +2 y +18 segundos, con un error de batido de 0,2 a 0,3 ms.
Limitaciones en el mundo real
Ninguna reseña honesta está completa sin hablar de las limitaciones. El WV211B.BA0787 no es un reloj de buceo y sus especificaciones lo reflejan. Su hermeticidad es de 50 metros (5 ATM).
En relojería, 50 metros no significa que puedas sumergirte 50 metros bajo el agua. Por lo general, indica que el reloj soporta sin problemas la lluvia, lavarse las manos y quizá una inmersión breve y accidental en una piscina poco profunda. La corona es estándar y a presión, no roscada.
Por ello, trato este reloj como una pieza para entornos «secos». No me ducho ni nado con él y me lo quito si voy a realizar trabajo manual pesado. Es un reloj robusto de acero inoxidable, pero está hecho para la oficina, la ciudad y los actos formales, no para deportes extremos ni medios acuáticos.
Eso hace que el papel del Carrera en Origen resulte bastante divertido. Cobb pasa buena parte de la película corriendo, peleando y siendo lanzado por mundos oníricos que se derrumban, un entorno nada ideal para un Carrera pulido con 50 metros de resistencia al agua. En la vida real, un G-Shock sería una opción mucho más adecuada para soportar semejante castigo. Aunque, pensándolo bien, quizá sea otra pista de que está soñando.
Calidad de construcción y comodidad a largo plazo
En calidad de construcción, este reloj supera ampliamente lo que su precio sugiere. Las aristas nítidas, la alternancia de acabados pulidos y cepillados en el acero y los dos cristales de zafiro, delante y detrás, transmiten una sensación de gama alta. Incluso la construcción y el acabado del brazalete son sencillamente espectaculares.
El concepto de reloj «GADA»
En los círculos de coleccionismo existe el concepto de reloj «GADA», siglas de Go Anywhere, Do Anything: ir a cualquier parte y hacer cualquier cosa. Suele ser una pieza de acero inoxidable, con una esfera de color neutro, capaz de pasar con naturalidad de camiseta y vaqueros durante el fin de semana a traje y corbata en la sala de juntas.
El TAG Heuer Carrera Calibre 5 es un ejemplo de manual de reloj GADA. La ausencia de inserto en el bisel y la esfera negra minimalista le aportan un matiz elegante, mientras que el brazalete de acero y el legado Carrera lo mantienen en un terreno informal y deportivo. Si viajo durante una semana y solo puedo llevar un reloj para cenas informales, reuniones de negocios y turismo, encaja perfectamente. No atrae miradas indeseadas, pero resiste una inspección cercana de quienes aprecian los relojes mecánicos.
Conclusiones: una mirada atrás tras años en la muñeca
Para cerrar esta reseña a largo plazo, llevar el Tag Heuer Carrera Calibre 5 WV211B.BA0787 en la muñeca desde 2019 me ha demostrado que un buen reloj automático no necesita ser excesivamente complicado. Durante estos años ha resultado increíblemente fiable. La robusta construcción de acero inoxidable y la esfera negra minimalista ofrecen una estética práctica y atemporal que pasa fácilmente de la oficina al fin de semana.
Sin embargo, lo que hace especial para mí esta referencia es su conexión cinematográfica. Como gran admirador de Origen, saber que es exactamente el modelo que llevó Leonardo DiCaprio en una obra maestra añade una dimensión muy personal a mi experiencia. Funciona como mi propia comprobación sutil de la realidad, un pequeño tótem funcional, sin recurrir a un diseño llamativo para destacar.
Seamos sinceros un momento. Si hago girar una pequeña peonza metálica sobre el escritorio y nunca se cae, quizá esté en un sueño. Pero si miro mi muñeca y veo una huella nueva o un microarañazo reciente en el bisel muy pulido de mi Carrera, sé con absoluta certeza que estoy despierto en el mundo real, porque en un sueño mi reloj jamás se rayaría.
Cómo fotografié este reloj
Para las fotos de este artículo utilicé la Fujifilm X-T4 con el objetivo zoom de 15-45 mm. Las fotos recientes en la muñeca están hechas con mi Samsung Galaxy S23 Ultra y las antiguas con un Huawei P20 Pro y un P30 Pro.
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