Cuando la mayoría oye el nombre Oris, piensa de inmediato en robustos relojes de buceo como el Aquis o en el Divers Sixty-Five de inspiración vintage. Pero quien solo se fija en sus relojes deportivos se pierde una seria demostración de músculo mecánico. Aquí entra el Oris Artelier Calibre 113, un reloj que demuestra que esta marca suiza independiente sabe construir una pieza de gran complejidad y nivel ejecutivo sin renunciar a su espíritu pragmático.
La esfera: una clase magistral de caos organizado
Concentrar tanta información en la esfera de un reloj entraña riesgos. Sin embargo, Oris consiguió que el Artelier Calibre 113 siguiera siendo extraordinariamente elegante y legible.
En el perímetro exterior de la esfera aparecen los meses del año, acompañados por las semanas numeradas del 1 al 52.
El uso de texturas variadas, como un anillo exterior liso para el calendario y un acabado rebajado en las subesferas, aporta profundidad y evita que el reloj resulte excesivamente recargado.
El Calibre 113
La verdadera estrella se esconde en el propio nombre: Calibre 113. Es un movimiento de manufactura de cuerda manual desarrollado por Oris para resolver uno de los principales inconvenientes de este tipo de relojes: tener que darles cuerda con demasiada frecuencia.
Gracias a un único barrilete sobredimensionado que alberga el muelle real, el Calibre 113 ofrece una asombrosa reserva de marcha de 10 días (240 horas).
Reflexiones finales
El Oris Artelier Calibre 113 demuestra lo que puede lograr la relojería independiente cuando antepone la utilidad práctica a la mera tradición. Al combinar una reserva de marcha ultralarga con un calendario empresarial increíblemente intuitivo, todo ajustable mediante una sola corona, Oris ha creado un reloj herramienta mecánico disfrazado de elegante reloj de vestir para ejecutivos.
Si sus 43 mm se adaptan bien a tu muñeca, continúa siendo uno de los relojes con calendario más convincentes de su segmento, con unas prestaciones difíciles de igualar.
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